La alegría de muchos priístas no se podía ocultar desde hace meses cuando han creído que solo es cuestión de meses para que vuelvan a sentarse en la silla presidencial. Esta desbordante alegría ha ido invadiendo a toda la estructura de PRI en el país y hasta en nuestro municipio se sienten en un viento Peña Nieto que los puede llevar al triunfo.
Sin embargo, el 2011 ha empezado mal para este partido. Primero en el estado de Guerrero han perdido la Gubernatura frente al PRD. Como que el año pasado se creyó que con llevar a Beatríz Paredes y a Enrique Peña Nieto con su simpatía el triunfo estaba garantizado, pero la realidad ha sacudido a los militantes del PRI, que ahora tienen que replantear su estrategia para la más importante de las batallas que es la Presidencia de la República.
Apenas estaban asimilando la derrota en Guerrero, cuando se viene la elección en Baja California Sur y de nuevo es superado el Partido Revolucionario Institucional, ahora por el PAN, que ha ganado la gubernatura. Aunque haya pataleos en el discurso sobre inconformidades, la verdad es que perdieron. Y es que se había forjado una imagen, en razón de la multitud de triunfos en el 2010, de un partido invencible que con la figura de Peña Nieto, al grado de que el discurso de la presidenta del PRI nacional, Beatríz Paredes da por hecho que tienen asegurado el triunfo por los resultados de las encuestas que ahora se tienen y que favorecen a este partido.
En parte es natural los resultados de las encuestas, ya que en el PRI, parece que no hay quien le haga sombra a Enrique Peña Nieto, en el PRD, Marcelo Ebrard públicamente ha demostrado su interés de ser candidato de este partido lo que de lograrlo dejaría dividida a la “izquierda” mexicana, ya que López Obrador también quiere ser candidato y en el caso lo sería por el Partido del Trabajo, aunque su figura parece debilitada comparada con años anteriores. En el partido Acción Nacional, es dónde no se ha definido a los que podrían ser candidatos por ese partido. Se ha hablado de Ernesto Cordero, Secretario de Hacienda, de Josefina Vázquez Mota, de Santiago Creel, y hasta de Diego Fernández. Lo cierto es que entre más se tarden más desventaja llevará su abanderado en una carrera que ya comenzó y que el protocolo de las elecciones internas son formalismos en decisiones que se tienen que tomar anticipadamente para posicionar a su candidato dentro de las preferencias dl electorado.
Aunque se inicia este año con dos derrotas el PRI tendrá que trabajar mucho si quiere mantener viva la esperanza de asegurar el triunfo en las próximas elecciones. Pronto veremos también a los otros partidos haciendo lo propio sobre un mismo objetivo: ganar las elecciones. Necesidad hay de la sabiduría popular para que se tenga un mejor gobierno.
| Comentarios |
|





